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Título original en inglés: “Three Ideas for an Overburdened Ministry


Podemos hacer fácilmente una lista de docenas de formas en las que podemos aligerar la carga del ministerio. La parte difícil es llevarlas a cabo o seguir la más adecuada para nuestra situación. A continuación, presento tres que no deberían agregar mucho trabajo a tu calendario.

1. Derrama tu corazón al Señor y pide a otros oración y ayuda

Esto completa casi todas las listas. Hemos sido creados como meros seres humanos, limitados, finitos y necesitados. Para alcanzar el apogeo de nuestra humanidad, decimos: «Jesús, ayúdame» y seguimos con pedir oración y ayuda a quienes son cercanos a nosotros. Esto es la fe: llegar hasta nuestro límite y confiar en Cristo, la cabeza de la iglesia. En otras palabras, cuando el agotamiento se apodera de nosotros, nos hacemos profundamente conscientes de nuestra debilidad (y esto en realidad es algo bueno). El apóstol Pablo aspiró a tales tiempos. La autosuficiencia es un mito. La madurez significa que crecemos en dependencia.

2. Busca la actividad del Espíritu

Recientemente, estuve con algunos maestros de la Biblia que parecían cansados por el trabajo duro del ministerio. Reflexionaban: «¿las personas alguna vez cambian realmente?». El crecimiento en la piedad de las personas puede, sin duda, parecer glacial, pero creo que ellos estaban diciendo algo más. Su principal ministerio es la predicación y la enseñanza, y eso limita sus oportunidades de involucrarse en el ministerio cara a cara, que es donde ves al Espíritu en exhibición.

Como consejero, veo personas que se sienten atascadas, pero el Espíritu está con ellos y las evidencias están en todas partes. Si solo los saludas la mañana del domingo, podrías perdértelo. Pero entra en los detalles de la vida diaria y verás arrepentimiento, perseverancia, paciencia, amor audaz y dolor que clama al Señor. Cuando ves la gloria de Dios expuesta de esta manera, tu espíritu se levanta. Si te sientes sobrecargado en el ministerio pastoral, busca la obra del Espíritu en la vida de alguien. Pídele que te cuente una historia de lo que Dios está haciendo. Te recordará que vivimos en la era del Espíritu. El velo del templo ha sido quitado y la tierra tiene acceso al cielo. Ahora tenemos acceso libre al Santo de santos y pronto lo veremos cara a cara.

3. Es la voluntad de Dios que saborees el rechazo

Tal vez la parte más difícil del ministerio es que serás criticado y rechazado por aquellos a quien tú amas y sirves. Serás acusado injustamente. Serás juzgado por lo que haces y no haces. Las personas se irán de la iglesia por tu causa. Esto es algo inherente al ministerio pastoral.

Considera la segunda carta de Pablo a los corintios como una palabra de aliento. En ella, descubrimos que el más grande de los plantadores de iglesia fue rechazado por la misma iglesia que él plantó. Él no encajaba en su idea de un predicador dotado. No era muy impresionante y ¿quién quiere ir a una iglesia en la que el pastor es meramente común y corriente?

El aliento aquí es que hay un linaje de rechazo entre los llamados al ministerio. Los profetas del Antiguo Testamento fueron rechazados, el Hijo mismo fue rechazado y los pastores que pastorean en el nombre de Jesús serán rechazados. Es un recordatorio de que estás unido a Cristo y compartes sus sufrimientos. Podemos, por supuesto, hablar y actuar de maneras que merecen crítica, pero habrá días cuando vendrán sin razón. En esos momentos, Pablo te recuerda que esta es la confirmación del amor de Dios.

Las tensiones y las cargas del ministerio podrían parecer una carga muy pesada de soportar. Sin embargo, cuando nos damos cuenta de que la Escritura en realidad predice esos tiempos y que puede ser evidencia de la aprobación de Dios, entonces la esperanza comienza a entrar en las dificultades.

Este artículo fue traducido íntegramente con el permiso de The Christian Counseling & Educational Foundation (CCEF) por María José Ojeda, Acceso Directo, Santiago, Chile. La traducción es responsabilidad exclusiva del traductor. 

Esta traducción tiene concedido el Copyright © (2 de febrero, 2022) de The Christian Counseling & Educational Foundation (CCEF). El artículo original titulado “Three Ideas for an Overburdened Ministry” Copyright © 2021 fue traducido por María José Ojeda, Traductora General, Acceso Directo. El contenido completo está protegido por los derechos de autor y no puede ser reproducido sin el permiso escrito otorgado por CCEF. Para más información sobre clases, materiales, conferencias, educación a distancia y otros servicios, por favor, visite www.ccef.org.

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Dr. Edward Welch
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Dr. Edward Welch

Dr. Edward Welch es consejero y miembro de la facultad de The Christian Counseling and Education Foundation (CCEF). Él ha hecho consejería por más de treinta años y ha escrito ampliamente sobre depresión, temor y adicciones. Es autor de Cuando la gente es grande y Dios es pequeño y de Lado a lado: andando con otros en sabiduría y amor. Él y su esposa, Sheri, tienen dos hijas que están casadas y ocho nietos. En su tiempo libre, Ed disfruta pasar tiempo con su esposa y su familia extendida y tocar su guitarra.
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