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Bethany Beal es una chica nacida y criada en Texas. Es cofundadora de GirlDefined Ministries y coautora de Una chica definida por Dios. Le apasiona esparcir la verdad de la femineidad bíblica por medio de blogs, conversaciones y mentorías a otras mujeres. Para su familia y amigos cercanos, ella es simplemente una chica rubia alta que ama cualquier manera de competencia, que toma demasiado café y que no puede más de amor por su esponjoso perrito.

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Cuatro consejos para una hija adulta que decide vivir en casa de sus padres
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Cuatro consejos para una hija adulta que decide vivir en casa de sus padres

Mis hermanas menores, Ellissa, Rebekah y Suzanna, y yo, nos sentamos en el rincón de nuestra cocina tarde en la noche. Hablamos acerca de los últimos acontecimientos en cada una de nuestras semanas, y luego llegamos al tema en cuestión. Cómo ser una hija adulta que decide vivir en casa de sus padres. Con Rebekah de 18 años, Ellissa de 25 y yo, de 29, escoger vivir en casa de nuestros padres es un asunto importante entre nosotras. En primer lugar, quiero que sepas que ninguna de nosotras es perfecta en cuanto a manejar estas dinámicas. Todas hemos tenido nuestros días malos, momentos egoístas y palabras duras. Entendemos que la comunicación entre hijas adultas y sus padres no es siempre fácil. El equilibrio entre honrar a los padres y ser una adulta puede ser muy difícil.

Es un tema difícil y uno en el cual continuamos aprendiendo y creciendo.

Nosotras cuatro (Ellissa, Rebekah, Suzanna y yo) realmente hemos profundizado en este asunto y discutido sobre lo que ha funcionado y lo que no. Como una mujer de 29 años que ha escogido vivir en casa de sus padres, he aprendido algunas cosas a lo largo del camino. He aprendido qué cosas hacen del hogar un lugar tranquilo o un lugar de conflicto; he aprendido qué cosas alimentan las relaciones y qué cosas las destruyen; he aprendido qué actitudes ayudan y qué actitudes hieren.  Si tú eres una hija adulta que ha escogido vivir en casa de sus padres, probablemente te relacionas con las alegrías y las luchas que esa vida trae consigo. En este artículo, quisiera compartir contigo los consejos que compartí con Ellissa, Rebekah y Suzanna la noche que hablamos en la cocina. Estas son las cosas que he aprendido a lo largo de los años y los consejos que compartí con ellas.
1. Esfuérzate por mantener un corazón humilde
Humildad. Esta es probablemente la parte MÁS DIFÍCIL de vivir en casa de los padres. Es difícil ser humilde y considerar a otros más importantes que a una misma. Es difícil decir, «¡me equivoqué!». Es difícil aceptar un sabio consejo. Es difícil permitirle a otros que entren en mi vida. Es difícil mirar más allá de una misma y darse cuenta de que no soy la persona más importante del planeta. Demostrar genuina humildad es difícil para todos nosotros. La mayoría de nosotras (estoy asumiendo que eres una pecadora como yo) lucha con el orgullo. Valoramos nuestros pensamientos, nuestras opiniones, nuestras preferencias y nuestros deseos por sobre los de cualquier otra persona. Escoger arrepentirnos de nuestro orgullo y, en cambio, demostrar corazones humildes, no es una tarea fácil. Si realmente deseas tener paz en tu hogar y hacer de la vida en casa de tus padres algo bueno, debes trabajar la humildad. Me encanta Filipenses 2:3-4, que dice: «No hagan nada por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de ustedes considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás». Este debe ser nuestro objetivo como hijas.
2. Mantén una comunicación abierta y constante
Después de hablar con otras hijas adultas, he descubierto que mantener una comunicación abierta y constante es lo más difícil para ellas. Por la gracia de Dios, esto es algo que aprendí tempranamente y que ha marcado una gran diferencia en la relación con mis padres. Fue literalmente un punto de inflexión. En lugar de tener una actitud de «esta es mi vida, soy una adulta y no necesitas saber dónde estoy o qué estoy haciendo», me esforcé mucho en mantener una buena comunicación con mis padres (en especial con mi papá). Mi comunicación constante con ellos creó una gran unidad y fuertes lazos de confianza. ¡Ha ayudado tanto a nuestra relación y ha hecho las cosas muchísimo más fáciles! De verdad, te animo a ver a tus padres como compañeros de equipo. No los veas como enemigos de los cuales estás tratando de mantenerte lejos. Ábrete e invítalos a tu mundo. Empieza tú la conversación y cuéntales lo que estás pensando. Algo que también ha sido muy útil es tener conversaciones acerca de «¿cómo estás?». Esto puede ser al salir a tomar un café o a cenar, y simplemente al compartir con mis padres cómo estoy.  Comparto las cosas positivas y negativas de mi «estado como una soltera en casa» y ellos comparten las suyas conmigo de vuelta. En lugar de esperar que los problemas ocurran, estamos proactivamente intentando compartir nuestros corazones y encontrando los problemas antes de que aparezcan. Realmente te animo a hacer lo mismo con tus padres.
3. Da información importante voluntariamente
¡Este consejo es CLAVE! Nosotras, como mujeres adultas, a menudo queremos sentir que estamos a cargo y en control de todo. No nos gusta dar información voluntariamente o sentir que somos menos «independientes» por dar información. Esta mentalidad te causará serios problemas si todavía estás viviendo en casa de tus padres. En vez de poner la mano para frenar a todos y decir «soy una adulta y no necesito que nadie sepa sobre mi vida», trata de tener la mentalidad exactamente opuesta. Cuando salgas con amigos, envía un simple mensaje de texto a tus padres que diga «¡Hola! Estoy saliendo con Kate y Jenny. Estaré de vuelta alrededor de las 9:30 p. m.». Intenta dar información voluntariamente. Esto realmente hará milagros en la relación con tus padres.

Ser abierta, en lugar de guardar el silencio,  trae mucha confianza y libertad.

Si tus padres realmente te aman (asumo que es así), la información que les das voluntariamente solo ayudará a construir lazos de amor y confianza entre ustedes. Yo sé que mis padres se preocupan por saber dónde estoy y qué estoy haciendo solo porque me aman. No están tratando de controlar mi vida. Me he hecho el hábito de dar información acerca de mi paradero para que mis padres nunca tengan que preguntárselo. Ha sido una de las mejores cosas que he hecho por mi relación con ellos.
4. Busca formas de invertir y participar
Hay muchas maneras prácticas en las que podemos ser una bendición en casa de nuestros padres. Una de las formas en la que me he esforzado más por ser de bendición para mi familia es discipulando a mis dos hermanas menores. He estado discipulando oficialmente a Rebekah y Suzanna por tres años. Debido a que vivo en casa con ellas, tengo una perspectiva única de sus vidas. Discipularlas es una manera de establecer lazos con mis padres y de ayudarlos. También intento esforzarme por estar regularmente con mi familia. Trato de comer con ellos cuando puedo, conversar cuando ellos están en casa y pasar tiempo con mis hermanas cada vez que es posible. En lugar de ver mi casa como un hotel (ir y venir), intento verla como MI hogar. Quiero invertir en él y marcar la diferencia. Te animo a que examines tu vida en tu hogar. ¿De qué maneras podrías participar más y ser de bendición?

Conversemos en el rincón de la cocina

Si tú y yo estuviéramos sentadas en el rincón de la cocina teniendo esta conversación, estas son las cuatro cosas que te diría. Estas son las cosas que compartí con mis hermanas menores y son exactamente las que digo cuando hablo del tema con alguna mujer joven. Mi oración es que puedas hacer de estos años de soltera en casa de tus padres un tiempo de alegría y aliento. Estos años no tienen que ser miserables. Da el primer paso y comienza a vivir de una manera que bendiga a aquellos en tu hogar.

¿Y tú?

¿Por qué has escogido vivir en casa? ¿Cuál de los cuatro consejos consideras útil?
Este recurso fue publicado originalmente en el sitio Girl Defined. Usado con permiso. | Traducción: Javiera Valjalo
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Debemos dejar de destruir el liderazgo piadoso de los hombres
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Debemos dejar de destruir el liderazgo piadoso de los hombres

La conferencia recién había comenzado mientras yo me acomodaba en mi asiento con una taza de café caliente. Estaba entusiasmada por tomar un descanso de la rutina normal de la vida para pasar el fin de semana descansando y recargando energías. Habían pasado unos diez minutos desde que la primera sesión había empezado, cuando noté que un lindo matrimonio joven entraba al salón.  No parecían tener más de veinticinco años, por lo que asumo que se habían casado hace poco. Lo que sucedió después me sorprendió completamente. Mientras él entraba y hacía gestos hacia una fila de asientos para que ambos se sentaran ahí, la esposa le dio una mirada y le dijo, «esa es la peor fila del mundo, idiota. ¿En qué estabas pensando?». Ella se echó el pelo hacia atrás, levantó su cabeza e hizo un gesto de negación y luego llevó a su esposo a la fila que ella eligió. Él la siguió literalmente como si fuera un cachorro derrotado. No pude evitar entristecerme con esa escena. Aunque no conozco los detalles de su matrimonio, sí sé esto: las acciones de ella le dijeron a todos en esa conferencia que su esposo es literalmente incapaz de escoger algo tan simple como el lugar donde sentarse. El respeto público que ella tenía por su esposo era bajo, bajo, bajo. Realmente me afectó observar cómo este joven matrimonio interactuaba. Estaba tan impresionada (pero en sentido muy triste) por cómo se veía él después de que su esposa lo masacrara. En vez de tener un buen liderazgo y confianza masculina, él se veía derrotado. Lamentablemente, ésta es una situación leve en comparación con la forma en que muchas mujeres (en las cuales me incluyo) tratamos a los hombres que nos rodean. En vez de animarlos, apoyarlos e influirlos para que desempeñen un liderazgo bueno, piadoso y sano, nosotras arrasamos en ellos. Soy la primera en admitir que lucho en esta área. Aplasto el liderazgo de los hombres que están a mi alrededor más de lo que quisiera admitir. Tomo el mando, me hago responsable, corrijo, comparto frecuentemente mis opiniones y no le doy mucho espacio a los hombres para que puedan ejercer un liderazgo piadoso. Soy honesta con ustedes, no quiero ser así. No quiero ser la esposa que pasa a llevar a su esposo cuando él simplemente está tratando de encontrar un lugar para que nos sentemos. Mi objetivo en la vida es convertirme en una mujer que ama, honra y respeta a los jóvenes y a los hombres que me rodean. Quiero ser una mujer que los apoya y los ayuda en su liderazgo piadoso, no alguien que los destruye. Deténganse por un minuto e imaginen cuán diferente se habría visto esa situación si es que la esposa le hubiese permitido a su esposo liderar. Imaginen cómo hubiese sido si incluso ella lo hubiese animado, diciéndole, «esos asientos son perfectos». El resultado habría sido completamente diferente. Mi oración es que podamos comenzar a trabajar en esto, como chicas solteras o casadas, para que así podamos construir un estilo de vida en el que animemos a nuestros hombres (comenzando con cosas simples como dejarlo que él decida dónde sentarnos). En mi libro, Girl Defined: God’s Radical Design for Beauty, Femininity and Identity [Chica definida: el diseño radical de Dios para la belleza, la femineidad y la identidad], Kristen y yo compartimos cinco formas en las que podemos ayudar, animar y apoyar a los hombres que nos rodean. Ya sea que estén solteras, en una relación o casadas, éstas son todas las cosas que podemos hacer.

Cinco formas en las que podemos apoyar la masculinidad piadosa:

1. Fomentemos su liderazgo (1Co 11:3)[1]
Si les interesa salir con alguien, esperen a que ellos las inviten. Esperen a que sean ellos quienes tomen la iniciativa. En cualquier relación, pregúntenles qué piensan y escúchenlos. Dejen que tomen decisiones en la relación. Pídanles consejos sobre los detalles y también sobre las grandes decisiones. Apóyenlos cuando tomen buenas decisiones, aunque sean simples.
2. Pronunciemos palabras de vida (Pr 16:24)
Esfuércense para sacar el lenguaje negativo de su vocabulario. Más bien, decidan usar palabras poderosas de ánimo. Noten lo bueno que hay en sus hombres y díganlo. Alábenlo por su carácter, sus pensamientos y sus acciones piadosas.
3. Ayúdenlos a triunfar (Gn 2:18)
Ayúdenlos a triunfar mientras se esfuerzan por ser el líder y el proveedor. Interésense por lo que hacen. Apóyenlos en sus logros; muestren comprensión y disposición a escuchar.
4. Dejen que sea fuerte (1Co 16:13–14; 1P 3:7)
Fomenten, en todas las formas posibles, la masculinidad que Dios les ha dado a los hombres. Dejen que las protejan. Pídanles que las escolte cuando entren a un restaurant o vayan a un evento que está lleno de gente. Si es que no tienen dificultad física para hacerlo, permítanles que les abra la puerta.
5. Fomenten su liderazgo espiritual (Ef 5:25–26)
¡Esto es muy importante! Para muchas mujeres cristianas, tener un hombre que pueda liderarla espiritualmente está al principio de la lista. Oren por él todos los días. Envíenles mensajes y versículos edificantes durante la semana. Pídanles su opinión respecto a temas espirituales. Oren diariamente para que Dios los levante para ser hombres que aman al Señor y a la Biblia.

PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR

¿Cómo puedes apoyar mejor el liderazgo piadoso en los hombres que te rodean? ¿De qué formas estás destruyendo ese liderazgo?   
Este recurso fue publicado originalmente en el sitio Girl Defined. Usado con permiso. | Traducción: María José Ojeda

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[1] La sección en cursiva fue extraída del capítulo 9 del libro Girl Defined. 

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La razón por la que la soltería no es la sala de espera para el matrimonio
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La razón por la que la soltería no es la sala de espera para el matrimonio

He pasado gran parte de mi tiempo soñando sobre el futuro.

Con esto no estoy diciendo que sueño con un futuro estando casada con mi apuesto y verdadero amor (aunque algunas veces sí lo hago). Últimamente, estoy soñando con algo que llevo muy dentro de mi corazón.

Sueño con el impacto que nosotras, mujeres cristianas solteras, podemos tener en nuestras familias, en nuestras comunidades y en el mundo que nos rodea.

Deténganse por un momento y sueñen conmigo

Imagínense lo que pasaría si nosotras, como solteras, intencionalmente viéramos estos únicos años de soltería como «súper años» para servir a Dios. Imagínense si los viéramos como un servicio crucial para Dios, más que como un tiempo de espera para el matrimonio.

Mi sueño y mi pasión es que elijamos ver estos años como unos «súper años» para vivir cada uno por Cristo; que sirvamos, discipulemos, ministremos, oremos y hagamos un esfuerzo para usar nuestros dones y talentos para impactar eternamente.

Honestamente, me emociona el solo hecho de pensar en el impacto radical que podemos hacer. Si cada una de nosotras se compromete con esta mentalidad intencional de «los súper años», podríamos impactar y cambiar nuestras comunidades como nunca antes.

Mi desafío para ustedes

Las desafío a liberarse de la complaciente mentalidad moderna que tanto prevalece en nuestra generación. Las desafío a que decidan intencionalmente ser usadas por Dios para «un tiempo como este». Hay mucho por hacer.

No podemos permitirnos sentarnos al margen y observar. No podemos permitirnos dejar nuestras vidas en espera y solo esperar. No podemos permitirnos pasar horas y horas desperdiciando nuestro tiempo viendo programas de televisión. Necesitamos involucrarnos.

Necesitamos aceptar las libertades únicas que la soltería trae y necesitamos usarlas sin restricciones para la gloria de Dios.

Amo este pasaje en Mateo donde Jesús les muestra a sus discípulos la increíble necesidad de obreros para cosechar el campo:

Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia. Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a Sus discípulos: “La cosecha es mucha, pero los obreros pocos. Por tanto, pidan al Señor de la cosecha que envíe obreros a Su cosecha” (Mt 9:35-38).

Decidamos ser mujeres que están dispuestas a ser obreras de la cosecha espiritual. Oremos y pidámosle a Dios que nos use para impactar a otros por su Reino.

Decidamos que nuestros corazones clamen, «¡heme aquí, Señor, envíame a mí!». 

En un sentido más práctico, este fragmento de mi diario engloba más completamente lo que espero que puedan llevarse de este artículo.

Cuando las personas me preguntan si quiero casarme, digo, «¡por supuesto!», pero no solo con el fin de tener un marido. Quiero unir fuerzas y servir a Dios de maneras en las que no podía servirlo como soltera. Mi objetivo en la vida (ya sea casada o no) siempre es el mismo: servir a Dios. —Diario de Bethany.

Mientras piensan en su soltería, en sus futuros y en sus circunstancias de la vida actual, quiero compartirles tres pensamientos finales.

Estas son tres formas útiles de ver sus años de soltería:

1. Tienen una oportunidad única de servir a Dios durante este tiempo

Sin embargo, quiero que estén libres de preocupación. El soltero se preocupa por las cosas del Señor, cómo puede agradar al Señor. Pero el casado se preocupa por las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer… (1Co 7:32-33)

Este versículo puede aplicarse fácilmente a nosotras como mujeres. No tenemos esposos de quien preocuparnos. No tenemos la responsabilidad de ayudarlo ni pasar tiempo con él. Tenemos la oportunidad única de enfocarnos más completamente en servir al Señor. Abracemos esa singularidad y veamos este tiempo como los «súper años» para servirlo.

2. Pueden comenzar su máximo propósito en la vida como solteras

Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28:19).

A pesar del estado civil en el que se encuentren, este es su llamado como mujeres cristianas. No necesitan un esposo para llevar a cabo este llamado. Puedes comenzar con el trabajo de hacer discípulos y expandir el Evangelio ahora mismo.

3. Pueden crecer con sus dones al usarlos para bien desde ya

Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra (2Ti 3:16-17).

Cada una de nosotras tiene la Palabra de Dios con el fin ser equipada para cada buena obra. Comencemos a poner en acción lo que ya sabemos. Mientras más «practicamos», más fácil será servir a Dios en el futuro. No esperen hasta que llegue el futuro para comenzar a usar sus dones y talentos para servir a Dios. Sean proactivas, equipen sus corazones y sus mentes con la verdad y busquen oportunidades para servir.

¿Qué harán con su soltería?

¿Qué pueden hacer para usar este tiempo como unos «súper años» para servir a Dios?

¿Qué dones y talentos les ha dado Dios? ¿Cómo pueden servirlo al usar esos dones?

Publicado originalmente en el sitio Girl Defined. Usado con permiso. | Traducción: María José Ojeda
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Cómo formar una hermandad de chicas que mentorean a otras chicas
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Cómo formar una hermandad de chicas que mentorean a otras chicas

Hace un tiempo, asistí a una sesión de una conferencia en donde presté mucha atención. Fue uno de esos momentos en los que cada palabra dicha se clavó directo en mi corazón. A medida que la oradora compartía su pasión por el mentoreo y el discipulado, sabía que mi vida no sería la misma. Después de esa conferencia, mi vida cambió drásticamente para mejor. Pasé de tener un conocimiento sobre la importancia del discipulado a tener un corazón y una pasión por él. Me estaba convirtiendo en una chica que deseaba llegar profundamente a las mujeres jóvenes a mi alrededor y ministrarlas. Era como si estuviera comenzando a ver con nuevos ojos.

Hasta ese momento, nunca había sido realmente intencional en el mentoreo uno a uno.

La idea simplemente nunca había viajado desde mi cerebro a mi corazón para ponerla en acción. Sabía que el discipulado era bueno, pero no había entendido la visión. En respuesta a esa conferencia, decidí hacer algo loco: le pregunté a mis dos hermanas menores si podía mentorearlas. Con miradas de emoción, aceptaron con mucho gusto. Esto sucedió hace dos años. ¿Algo de qué arrepentirme? Me hubiese encantado haber comenzado a hacer esto antes. Miro hacia atrás y me pregunto en qué estaba pensando. Tenía hermanas menores justo frente a mis ojos y nunca se me ocurrió la idea de mentorearlas, ni siquiera una vez. Tan sólo asumí, «soy una buena hermana y un buen ejemplo. Ellas llegarán a entender cómo vivir la vida».

Ahora me doy cuenta de que el mentoreo es mucho más que ser una buena hermana:

  • Se trata de darme el tiempo para invertir personal e intencionalmente en una mujer joven que está a mi alrededor.
  • Se trata de apartar tiempo cada semana para hablar de la vida y de la Biblia.
  • Se trata de rendir cuentas intencionalmente.
  • Se trata de intencionar mi tiempo para acercarme y arrastrar a otra chica cristiana a caminar juntas en su relación con Dios.
En vez de esperar hasta que pensemos «ya lo hemos logrado todo en esta vida», escojamos impactar vidas para la eternidad ahora mismo. Ver a mis hermanas crecer en su relación con Cristo y madurar como mujeres cristianas ha sido muy inspirador. Ha sido maravilloso ver cómo Dios usa mis pequeños esfuerzos para impactar profundamente las vidas de mis hermanas. No soy una superheroína del mentoreo; sin duda, no soy una súper cristiana. Ni siquiera soy una consejera o una maestra calificada. Soy sólo una chica que vio la necesidad y decidió hacer algo.

Estoy segura de que todas y cada una de ustedes pueden hacer lo mismo.

Bastante a menudo creemos que el discipulado y el mentoreo son sólo para las «mujeres mayores y más maduras». Esta idea simplemente no es verdad. Es cierto que las mujeres mayores definitivamente tienen mucho que ofrecernos, pero nosotras, como mujeres jóvenes, tenemos demasiado que ofrecer también. En vez de esperar hasta que pensemos «ya lo hemos logrado todo en esta vida», escojamos impactar vidas para la eternidad ahora mismo en el lugar donde Dios nos tiene. Generemos una hermandad de chicas que mentorean a otras chicas, una comunidad de mujeres jóvenes que invierten voluntaria e intencionalmente en otras mujeres jóvenes a nuestro alrededor con entusiasmo. ¡Imaginen el impacto que podríamos hacer! Imaginen si cada una de nosotras se acercara a una chica y comenzara a mentorearla. Imaginen si, luego, esa chica se acerca a otra y comienza a mentorearla también. La reacción en cadena sería incalculable.

A continuación, les comparto cinco mitos sobre el mentoreo que debemos desenmascarar.

Mito: Mentoras perfectas son personas perfectas
Verdad: Muchas veces pensamos que tenemos que ser «perfectas» para ministrar a otros
Simplemente, esto no es cierto. Tan sólo piensen en los discípulos de Jesús: ellos no eran perfectos en lo absoluto y Jesús los usó en formas poderosas. No necesitamos ser perfectas para alcanzar a otras chicas y mentorearlas, sólo necesitamos estar dispuestas. Necesitamos tener el deseo de honrar a Dios y la disposición a llamar a otras chicas a viajar junto a nosotras.
Mito: Las mentoras son siempre «mujeres mayores»
Verdad: No hay ningún requerimiento de edad
Solía pensar que yo no era alguien a quien Dios pudiera usar hasta que tuviera cierta edad. Pensaba que el verdadero trabajo estaba reservado para las mayores y las más sabias de todas. Entonces, me di cuenta de que Dios puede y sí usa a las jóvenes para impactar su reino. Mi hermana pequeña, Suzanna, comenzó a mentorear a otra chica cuando ella tenía tan sólo doce años. Ella tenía a una pequeña amiga a la que «cuidaba» durante un estudio bíblico semanal que mi mamá tenía en casa. En vez de sólo jugar, mi hermana pequeña decidió hablar intencionalmente de Jesús con esta pequeñita. Memorizaron versículos juntas, leyeron devocionales juntas y crecieron en su conocimiento sobre quién es Dios. La próxima vez que piensen que son demasiado jóvenes para impactar a otras chicas, recuerden a mi hermanita.
Mito: Es necesario estudiar en el seminario para ser una mentora
Verdad: Tienen los recursos que necesitan para ser una mentora
No necesitamos tener el nivel más alto de educación y de conocimiento bíblico para impactar a otras chicas. Tenemos la Palabra de Dios que es viva, activa y más cortante que cualquier espada de dos filos (pueden encontrar esta promesa en Hebreos 4:12). Si no saben qué hacer o no se sienten bien preparadas, sólo lean un libro de la Biblia y discutan sobre él a medida que lo hacen. No tienen que ser un superheroína de la Biblia para leer la Palabra de Dios. Sólo deben abrirla y comenzar a leer.
Mito: Es necesario un plan de cinco años
Verdad: No se requiere ningún plan elaborado
A lo largo de mis años mentoreando a otras chicas, me he dado cuenta de que esto puede ser tan formal o informal como yo quiera. A veces, sólo leo un libro con una chica. No tengo un gran plan de cinco años ni una meta en mente. Tan sólo leo y estudio con ella. Hay otras chicas, como mis hermanas, con las que hago el plan de mentorearlas tanto como me sea posible. Sin embargo, aun así no tengo un plan elaborado a largo plazo. Sólo sé que quiero acercarme a ellas y servirlas tanto como pueda.
Mito: Es necesario esperar que una chica lo pida
Verdad: No tienen que esperar que alguien se los pida
Esto es por lejos lo más relevante que he aprendido sobre el mentoreo a lo largo de los años. Solía pensar que una joven debería acercarse a mí y pedirme que la mentoree, pero era un mal plan. A menudo, las chicas se intimidan y tienen miedo de pedirle a una chica mayor que las mentoree. En vez de esperar a que ellas se acercaran a mí, yo tengo que hacerlo. Oro, miro a mi alrededor, oro un poco más y luego voy y les pregunto. Las animo a que ustedes hagan lo mismo. No esperen a que las chicas se acerquen a ustedes; den ustedes el primer paso y acérquense a ellas. ¿Y tú? ¿Alguna vez te han mentoreado? ¿Qué impacto tuvo el mentoreo en tu vida? ¿Qué está evitando que te acerques a una joven a tu alrededor para mentorearla?
Este recurso fue publicado originalmente en el sitio Girl Defined. Usado con permiso. | Traducción: María José Ojeda
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Cómo vivir guiados por la verdad y no por las emociones
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Cómo vivir guiados por la verdad y no por las emociones

Hace algunos años tuve una conversación que nunca olvidaré. ¡Está atrapada en mi mente y no quiere irse! Por alguna razón, un conocido y yo llegamos al tema de Dios, la Biblia y las prácticas devocionales personales. Él me explicó cómo era para él estar obsesionado con Jesús. Me dijo que le gusta estar en las alturas espirituales para mantener su entusiasmo con Dios y la Biblia. Dijo que le gusta asistir a todas las conferencias que puede, escuchar música cristiana alegre y hacer cosas que intensifiquen sus emociones. Aunque creo que sus intenciones eran buenas, creo que su plan era deficiente. Después de esa charla, reflexioné seriamente. No estaba de acuerdo con su lógica y quería tener claro por qué.

Esto es lo que concluí.

Se nos anima mucho a vivir guiados por nuestras emociones: «Sigue a tu corazón». «Haz lo que sientas que es correcto». «Escucha tu voz interior». Estos son los mensajes que nuestra cultura nos inculca. Pueden sonar bien, pero son contrarios a como Dios quiere que vivamos.

En ninguna parte de la Biblia vemos a Dios decir: «si tienes ganas».

Por ejemplo, la Biblia no dice: «Honra a tu padre y a tu madre . . . cuando tengas ganas de hacerlo». Es un mandamiento sin resquicios legales ni cláusulas de autoexclusión. Es por eso que me complican tanto las relaciones con Dios basadas estrictamente en las emociones. Los sentimientos vienen y van, pero la verdad permanece para siempre. En lugar de ser chicas que basan su relación con Dios en las «emociones», buscando vivir de altura en altura espiritual:
  • Basemos nuestra relación con Dios en la verdad.
  • Vayamos cada día a la Palabra sin importar cómo nos sintamos.
  • Estudiemos y crezcamos en nuestra comprensión de la Escritura aun cuando nuestra agenda esté repleta.
  • Escojamos obsesionarnos con la Biblia sabiendo que es lo mejor para nosotras.

Yo quiero ser esa clase de chica. ¿Tú no?

Si tu cabeza indicó que sí, a continuación te doy cuatro consejos que te ayudarán a obsesionarte con la Palabra de Dios y permanecer así especialmente cuando estés desganada.
1. Ponte metas personales.

A menudo, la razón por la cual no progresamos es que no tenemos metas. A mí me asombra ver cuán diligente soy cuando tengo metas por delante. En lugar de esperar que te den ganas de leer la Biblia, ponte algunas metas y trabaja para cumplirlas.

Aquí tienes algunas ideas: Quiero pasar 15 minutos diarios en la Palabra. Quiero leer todo el Nuevo Testamento durante este año escolar. Quiero memorizar el Salmo 1.
2. Rinde cuentas.

No trates de permanecer motivada por ti misma. Busca alguien que te ayude a rendir cuentas sobre tus metas. Es una gran cosa tener a alguien que te pregunte por tu vida espiritual.

3. Busca un grupo de estudio.

Personalmente, mi grupo de estudio bíblico ha sido una bendición invaluable. Soy parte de una BSF (Bible Study Fellowship, una asociación de grupos de estudio bíblico), ¡y me encanta! Me encantan las conversaciones, la rendición de cuentas, la enseñanza, y la forma en que eso me obliga a meterme en la Palabra y cavar hondo. Te sugiero enfáticamente que busques un grupo de estudio bíblico que te ayude a estudiar la Palabra.

4. Deja que la verdad te guíe.

No bases tu relación con Dios únicamente en tus emociones. Puedo garantizarte que en el futuro habrá muchos días en que no tendrás ganas de despertar y leer tu Biblia. Si vives tras tus emociones, tu relación con Dios sufrirá. ¡Elige vivir tras la verdad! Elige comenzar las mañanas buscando el rostro de Dios no importando cómo te sientas.

Este es un versículo que puedes predicarte cuando no sientas ganas de que la Biblia sea tu obsesión: Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua. (Salmo 63:1) Cuando despiertes por la mañana y no tengas ganas de leer tu Biblia, recita este verso y haz que sea el clamor de tu corazón.

¿Cuál es tu experiencia?

¿Qué haces cuando no sientes ganas de que la Biblia sea tu obsesión? ¿Sigues tus emociones, o vives de acuerdo a la verdad?

¿Cuál de los cuatro consejos necesitas implementar hoy en tu vida?
Publicado originalmente en el sitio Girl Defined. Usado con permiso.
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El valor de esperar hasta la edad de casarse para considerar una relación
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El valor de esperar hasta la edad de casarse para considerar una relación

Cuando miré el identificador de llamadas de mi teléfono rosado, mis manos comenzaron inmediatamente a sudar. Tenía 16 años y había tomado la decisión de sólo buscar una relación cuando estuviese lista o fuese capaz de considerar la posibilidad de casarme.

Teniendo 16 años, sabía que no estaba lista. Y sabía que el chico del otro lado de la línea tampoco lo estaba. Dudosa, contesté su llamada. «Aló, habla Bethany.»  «¡¡Hola Bethany!! ¿Cómo estás?»  La conversación siguió y ocurrió lo que me esperaba. Jeremy expresó su interés y me preguntó si consideraba posible iniciar una relación con él. No quería dejarlo confundido ni haciéndose preguntas, así que empecé a explicarle las razones de mi respuesta negativa. Estas fueron las tres razones principales por las cuales le dije que no a Jeremy: 
1. Ninguno de los dos estaba listo para pensar en casarse.

Yo jugaba baloncesto en la secundaria y él (que era incluso menor que yo) no estaba ni cerca de estar listo para guiar y sostener una familia. Para mí, iniciar una relación romántica sin tener en mente casarse era simplemente una pérdida de tiempo.

2. Tentación innecesaria.

Si Jeremy y yo hubiésemos iniciado una relación romántica, probablemente el aire se habría llenado de fuertes deseos y sensaciones. No quería correr el riesgo de asumir que podría combatir la tentación por años. Entendía totalmente que la química sexual es fuerte y no quería darle lugar si no teníamos el matrimonio en perspectiva. 

3. Mal uso del tiempo. 

Jeremy era un chico realmente simpático pero, con la mejor de las intenciones, no sería el uso más inteligente de mi tiempo. Dios tenía montones de cosas que enseñarme en mis últimos años de secundaria y yo necesitaba tener la mente clara y una agenda libre para concentrarme en dichas cosas. Un novio me habría distraído enormemente de mi familia, de Dios y de mi preparación para el futuro.

Luego de terminar de explicarle mis razones a Jeremy, conversamos algunos minutos más y enseguida colgamos. Estaba bastante segura de que él había entendido mis razones para no buscar una relación y me sentí realmente muy bien con mi decisión. Al mirar hacia atrás mis años de secundaria, puedo decir confiadamente que me siento MUY agradecida de no haberme involucrado en una relación con un chico. No tengo la sensación de haberme perdido algo ni siento que la decisión haya sido un error en absoluto.

A las chicas que aún no están completamente listas

Quiero hablarles directamente a aquellas de ustedes que, en razón de su edad, no están «listas para el matrimonio». Sea que aún no tengas la edad o que simplemente no estés lista, quiero animarte a pensar en las siguientes 4 preguntas:

 1. ¿Cuál es el propósito de una relación?

Dios es el creador del romance, el matrimonio y las relaciones. No fue una idea humana, sino de Dios. En la Biblia, las relaciones piadosas siempre se enmarcan en el matrimonio o en dirección a él. La Biblia nunca anima a los jóvenes a involucrarse en una relación romántica por años sin tener el matrimonio en perspectiva. Dios diseñó las relaciones románticas teniendo como fin el matrimonio.

2. ¿Por qué debo decir que «sí» a una relación?

Antes de decir que «sí» a una relación de citas o noviazgo, hazte la pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué debería decir «sí»? ¿Cuál es el propósito de la relación? ¿Cuál es el objetivo? ¿Me ayudará esta relación a servir mejor a Dios en esta época de mi vida?

3. ¿Es este el mejor uso de mi tiempo?

Dios tiene mucho que enseñarte durante tus años de secundaria. A menudo, un novio puede ser una grande y seria distracción innecesaria. En lugar de usar tu tiempo dedicándote a un novio, ¿por qué no dedicarlo a estudiar y aprender cómo servir mejor a Dios con tu futuro? Te recomiendo ENFÁTICAMENTE leer todos los buenos libros cristianos que lleguen a tus manos. Algunas de mis más profundas convicciones se formaron durante mis años de secundaria. No desperdicies esa etapa. 

4. ¿Me ayudará esto a conservar mi pureza de la mejor manera? 

Las relaciones románticas generan mucha química y palabrería entre dos personas. Personalmente, creo que es tonto dar lugar a esa química romántica con un chico sin la esperanza de satisfacerla en un breve plazo con el matrimonio. Sé sabia y asegúrate de no añadir una tentación extra que simplemente no tiene por qué formar parte de tu vida.

Concluyamos.

Si pudiese darte un último consejo, sería este: Espera hasta que estés lista para el matrimonio antes de entrar en una relación seria. Yo misma me comprometí a hacerlo y agradezco MUCHO que así haya sido.

¿Qué piensas al respecto?

¿Considerarías una relación seria antes de estar lista para comprometerte matrimonialmente? ¿Por qué sí/no?

¿Cuál crees que es el propósito de una relación romántica?
 Publicado originalmente en el sitio Girl Defined. Usado con permiso. 
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Se necesita una chica fuerte para obedecer la Palabra de Dios
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Se necesita una chica fuerte para obedecer la Palabra de Dios

Cuando tenía 13 años y ya estaba cerca de los 14, me moría de ganas de que llegara mi cumpleaños. Había pedido a mis padres que me compraran mi propio banquillo para levantar pesas y ya estaba deseando comenzar a usarlo.

Sí, sé que es un poco raro. ¿Qué chica de trece años quiere un banquillo de levantar pesas para su cumpleaños?  Sabía que adquirir más fuerza me haría una mejor jugadora de baloncesto y eso es exactamente lo que quería. Quería ser fuerte para poder tener éxito.
Con el paso de los años, mi deseo de ser fuerte sólo ha crecido.
No te preocupes, no soy fisicoculturista ni nada por el estilo. De hecho, mi banquillo de levantar pesas desapareció hace mucho y fue reemplazado por ropas deportivas y máquinas elípticas. Cuando digo que mi deseo de ser fuerte ha crecido, me refiero a ser emocional y espiritualmente fuerte.
Me he dado cuenta de que seguir seriamente a Cristo exige más fuerza que cualquier otra cosa.
A nosotras las chicas cristianas la cultura no nos incita a cultivar la verdadera fuerza. Si algo hace, es animarnos a ser debiluchas. Casi cada día, el mensaje que se nos entrega es que debemos creer en nosotras mismas, seguir nuestros sentimientos y vivir para nuestros propios deseos. 
Seguir el consejo de la cultura es fácil. No exige fuerza de ningún tipo.
Con demasiada frecuencia, me he tragado esa forma de pensar y me he debilitado. He permitido que la cultura moldee mi visión y he cedido a mis emociones y caprichos.
Si quieres ser una chica fuerte, debes aprender a obedecer la Palabra de Dios aun cuando no sientas el deseo.
Ya tenemos suficientes chicas debiluchas en la comunidad cristiana. Demasiadas de entre nosotras han abandonado las verdades de Dios cuando la situación se ha puesto difícil o ha requerido sacrificio. Hemos cedido a la presión de nuestros pares, permitido que la cultura moldee nuestros puntos de vista y seguido nuestras emociones. Si quieres unirte a las filas de las chicas fuertes, te dejo algunas ideas.

Se necesita una chica fuerte para…

  1. Levantarse cada mañana y pasar tiempo con Dios aun estando cansada.
  2. Hacer el esfuerzo de vestirse con modestia aun cuando la ropa modesta es difícil de encontrar.
  3. Controlar sus palabras y elegir refrenarse de chismorrear.
  4. Dominar sus sentimientos y elegir renunciar a un chico si sabe que no es lo que Dios considera mejor para ella.
  5. Renunciar a programas de TV, películas y música que no pasen la prueba de Filipenses 4:8.
  6. Respetar a sus padres aun cuando piense que están siendo completamente irracionales.
  7. De manera intencional, invertir en sus hermanos y pasar tiempo con ellos a pesar de que la fastidien.
  8. Elegir perdonar a alguien que ha pecado contra ella.
  9. De manera intencional, contenerse y permitir que los varones de su entorno sean los líderes.
  10. Mantener la boca cerrada y evitar decir todo lo que se le viene a la mente.

¿Ves lo difícil que es ser una chica fuerte?

Esta lista es breve en comparación con todo lo que implica ser una chica cristiana fuerte. No es fácil, y exige mucha valentía, fuerza y una vista centrada en Dios. ¿Cómo terminarías la frase «Se necesita una chica fuerte para…»? Yo ya compartí mi lista de diez; ahora te toca a ti. 
Este artículo fue publicado originalmente en Girl Defined. Usado con permiso.
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El sexo y la chica cristiana soltera
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El sexo y la chica cristiana soltera

«No pienses en eso». «No hables de eso». «No lo hagas». Ese es el proceso de pensamiento que muchas mujeres cristianas solteras tienen en relación a la palabra «sexo». En lugar de ver al sexo a través de una saludable perspectiva bíblica, a menudo lo ven de una manera terrorífica, confusa, distorsionada, negativa, sucia o inútil.

Mi oración es que podamos cambiar ese proceso de pensamiento.

En lugar de esperar hasta estar saliendo con alguien o estar comprometida (o incluso casada) para obtener una perspectiva bíblica útil, comienza este proceso ahora. Cuando las mujeres solteras obtienen una verdadera perspectiva bíblica del sexo, se dan cuenta de que el sexo no es el objetivo final, sino que una relación profunda, íntima y omnisciente con Dios. Aunque suene loco, soy coautora del libro Sex, Purity, and the Longings of a Girl’s Heart [Sexo, pureza y los anhelos del corazón de una chica] y lo escribí antes de haberme comprometido e incluso casado. Suena un poco descabellado, lo sé. No me propuse escribir ese libro porque tuviera toda la experiencia necesaria o porque fuera una profesional. No tenía nada de experiencia. Me propuse escribir ese libro porque conocía mi propio corazón como mujer soltera. Conocía mis propias preguntas; mis propias luchas. Los temas del sexo, la pureza y los profundos anhelos no son cosas con las que solo luchan las mujeres casadas.

Solteras o casadas, todas las mujeres son seres sexuales.

En el proceso de escritura, mi perspectiva del sexo cambió drásticamente. A medida que estudiaba la Palabra de Dios, comencé a ver al sexo a través de un lente mucho más holístico. Comencé a ver al sexo como la metáfora que Dios creó que fuera. Una metáfora del deseo de Dios por el yada (conocer profundamente) para todas y cada una de nosotras.
A continuación, comparto algunas cosas que comencé a comprender mejor al escribir este libro…
  • Comencé a entender que una increíble experiencia sexual no es el objetivo final de mi vida.
  • Comencé a entender que el sexo bíblico es un millón de veces más maravilloso que lo que Hollywood nos ofrece.
  • Comencé a entender que la verdadera intimidad se trata de amar, servir y dar.
  • Comencé a entender que una mujer soltera puede experimentar la realidad de la verdadera intimidad (incluso si nunca llega a casarse).
  • Comencé a entender que los anhelos y deseos por intimidad sexual de una mujer soltera son un recordatorio hermoso de que el sexo es solo una metáfora de la relación profunda y omnisciente que Dios creó para que tengamos con Él.
  • Comencé a entender la palabra yada (lee sobre ella en el capítulo 7 del libro: Girl You Were Made for Intimacy [Amiga, fuiste hecha para la intimidad]).
  • Comencé a entender muchas cosas que no había comprendido completamente antes.
Estos son algunos extractos de lo que escribí como una mujer soltera en Sex, Purity, and the Longings of a Girl’s Heart [Sexo, pureza y los anhelos del corazón de una chica]

Al tipear estas palabras, nunca he tenido sexo ni he tenido alguna experiencia real en esta área. Por lo tanto, ¿qué tiene que ver el yada [en hebreo, la palabra yada realmente significa,  «conocer profunda o íntimamente»] con las mujeres no casadas? ¿Cómo podemos beneficiarnos de esta conversación sobre intimidad? Cuando aprendí sobre la palabra yada la primera vez, me dejó completamente pasmada.

Me encanta que Dios use la misma palabra (yada) para describir tanto su relación con nosotras como para la intimidad sexual.

Esto significa que las mujeres solteras no tienen que esperar hasta el matrimonio para experimentar el yada. Podemos experimentar el yada supremo de conocer profundamente a Dios ahora. Él nos creó para ser profundamente conocidas y para que nosotras lo conozcamos profundamente a Él. Él quiere una relación íntima con nosotras.

Cuando das un paso atrás y miras el panorama completo, pronto te darás cuenta de que el sexo es simplemente una metáfora que apunta a lo real. La cosa más satisfactoria que podemos buscar no es una experiencia sexual alucinante, sino una auténtica relación con Jesús.

La próxima vez que sientas un impulso sexual o te preguntes si alguna vez tendrás intimidad sexual, permite que esos momentos te recuerden que tu verdadera necesidad es tener una relación con Jesús. Canaliza tus anhelos hacia conocer a Cristo profundamente y hacia encontrar tu satisfacción suprema en Él. Capítulo 7: Girl You Were Made for Intimacy [Amiga, fuiste hecha para la intimidad]. 

En lugar de aceptar la forma de pensar que dice: «no pienses en eso. No hables de eso. No lo hagas», escoge crecer en tu comprensión de la verdadera intimidad. Te garantizo que una comprensión adecuada del sexo y de la sexualidad bíblica solo es un beneficio  para ti en tus tiempos de soltería. Mientras más comprendas el corazón de Dios por el sexo y la intimidad, más comprenderás que Él no te está privando de nada. De hecho, está haciendo lo opuesto.

Él te está ofreciendo verdadera intimidad ahora mismo por medio de una relación auténtica con Él.

Amo estas palabras en el Salmo 139 que dicen: «Tú me has escudriñado y conocido [yada]...Porque tú formaste mis entrañas; me hiciste en el seno de mi madre. Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe [yada] muy bien» (Sal 139:1, 13-14). Quiero desafiarte personalmente a romper el molde y a comenzar la búsqueda de una visión bíblica de la sexualidad en este momento. No esperes a que comiences a salir con alguien o a estar comprometida. Comienza el viaje ahora mismo.

Las mujeres solteras son seres sexuales.

¿Acaso no crees que sería increíblemente útil comprender por qué Dios te creó de esa manera? ¿Y tú? ¿Qué pasos prácticos necesitas dar con el fin de obtener una visión más bíblica sobre el diseño de Dios para el sexo?
Este recurso fue publicado originalmente en GirlDefined. | Traducción: María José Ojeda
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Cómo manejar tu deseo por un novio
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Cómo manejar tu deseo por un novio

Ana tenía veintidós años y estaba llegando a los veintitrés sin novio y luchaba con confiar en Dios. Vivía en un pequeño pueblo, trabajaba en un pequeño negocio e iba a una pequeña iglesia. Solo digamos que los prospectos de hombres (o la falta de ellos) en el pueblo también eran pequeños. El anhelo en el corazón de Ana de finalmente conocer y casarse con el hombre de sus sueños estaba llegando a ser imperioso. ¿Cómo podría ser posible que permaneciera contenta con su vida cuando el verdadero amor no se ve por ninguna parte? Aunque el corazón de Ana anhelaba a un chico, tomó la dura decisión de entregarle sus deseos a Dios y esperar pacientemente en sus tiempos. El estado civil de Ana no cambió de inmediato, pero su perspectiva y actitud hacia sus circunstancias tomó una apariencia completamente nueva.

Ana pasó de estar desanimada por sus circunstancias actuales respecto a los chicos a creer que Dios verdaderamente tenía un plan para su vida amorosa.

La inquietud y la impaciencia no cambian nada a excepción de nuestra paz y gozo. La paz no habita en cosas externas, sino que en el corazón preparado a esperar confiada y tranquilamente en Aquel que tiene todas las cosas seguras en sus manos —Elisabeth Elliot.
¿Alguna vez te has sentido como Ana? Sé que yo sí. Muchas veces pensé: seré mucho más feliz si tuviera un novio. Cuando decido permanecer en ese pensamiento, básicamente le estoy diciendo a Dios que su plan para mi vida no está cumpliendo mis expectativas. Si solo Dios tomara alguno de mis consejos y me diera un hombre, entonces sería feliz. Pienso que es tiempo de que nos recordemos a nosotras mismas quién es Dios y lo que hace. Un gran pastor del pueblo lo resume con estos cuatro simples hechos sobre Dios.
«El amor de Dios es perfecto. La sabiduría de Dios es infinita. El control de Dios es soberano. El objetivo de Dios es bueno» —Bob Welch.
¿Qué mejor que confiarle nuestra vida amorosa a Dios? Él nos ama con un amor perfecto y obra soberanamente todas las circunstancias de la vida para bien. Él contiene toda la sabiduría y tiene un plan único para cada una de nuestras vidas.

¿Por qué cuestionaríamos a tan increíble Dios?

Él ve el futuro y sabe a quién y qué necesitamos en nuestras vidas para ayudarnos a glorificarlo mejor a Él.
«Porque sol y escudo es el Señor Dios; gracia y gloria da el Señor; nada bueno niega a los que andan en integridad» (Sal 84:11).
 En lo que respecta a tener a un chico en tu vida, tienes que escoger la opción de Ana. Debes compartirle los deseos de tu corazón a Dios y luego dejarlo en su control. Tienes que confiar en que Dios te conoce mejor que tú misma, y en su tiempo perfecto, te traerá un hombre (o no).
«No siempre es fácil sentir ganas de confiar en Dios. No obstante, confiar en Él es un asunto de decidir confiar por lo que sabemos, a pesar de lo que sentimos» —Jerry Bridges.

Cuando enfocas tus pensamientos en el carácter perfecto de Dios, permite que confiar en Él sea mucho más fácil.

Si continuamente mantienes tus ojos enfocados en las verdades de la Palabra de Dios, el desánimo no tendrá lugar para entrar. Mientras busques a Cristo para que te dé satisfacción estarás llena de alegría. Hay muchas chicas alrededor del mundo que tienen novios; sin embargo, aún siguen tristes. ¿Por qué? Porque están buscando a un chico para que les dé alegría. No importa lo increíble que pueda parecer tener un novio, él nunca podrá satisfacer los anhelos más profundos de tu corazón.
«Jesús les dijo: “Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed”» (Jn 6:35).

Solo Cristo puede satisfacer tus deseos más profundos.

Quiero desafiarte a escribir el verso que cité anteriormente (Salmo 84:11) y que lo memorices. La próxima vez que estés luchando con confiar en el plan de Dios para tu vida, recita ese verso. Pregúntate a ti misma si andas en integridad; es decir, ¿estás viviendo un estilo de vida que honra a Cristo? Si la respuesta es no, descubre el asunto del pecado y cámbialo. Si la respuesta es sí, puedes tener completa confianza de que Dios no retendrá nada bueno para ti.

Eso significa cualquier cosa que Él piense que es buena; no lo que tú crees que es bueno.

Después de todo, Él es el Dios perfecto, infinito, soberano y bueno. Sin duda, podemos confiar en que Él nos dará lo que Él sabe que es mejor, incluso en nuestra vida amorosa.

Hablemos sobre esto…

  • ¿Realmente confías en que Dios tiene un plan para tu vida amorosa?
  • ¿Estás tentada a creer la mentira de que un novio puede satisfacer los anhelos más profundos de tu corazón?
  • ¿Cómo puedes encontrar satisfacción solo en Cristo?
  • Escribe el Salmo 84:11 y recuérdate a ti misma esa verdad en cualquier momento en el que te sientas deprimida por tus circunstancias actuales.
Este artículo fue publicado originalmente en GirlDefined.
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Ocho estrategias para ayudarte a luchar por la pureza
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Ocho estrategias para ayudarte a luchar por la pureza

Seamos honestas: mantener la pureza en nuestra cultura moderna no es algo fácil de hacer. A menos que estemos alerta como chicas cristianas en nuestra lucha por la pureza desde dentro hacia fuera, fallaremos; caeremos en la tentación; sucumbiremos ante nuestros corazones pecaminosos. Nosotras, (incluída yo) necesitamos desesperadamente a Jesús y necesitamos desesperadamente su fuerza para ayudarnos a enfocarnos en la verdad y resistir ante la tentación. Anhelo demasiaaaado luchar por la pureza y anhelo que cada una de ustedes también lo anhelen. Mi esperanza y oración es que esta publicación te desafíe, anime y entregue las herramientas que necesitas para continuar tu lucha por la pureza. ¡Vamos! Ocho estrategias para ayudarte a luchar por la pureza:
1. Sumérgete en la Palabra
«Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón» (Heb 4:12). ¿Captaste la primera línea? «La Palabra de Dios es viva y eficaz». ¡Tiene poder! Necesitamos abrir nuestras Biblias y llenar nuestras mentes con la Escritura diariamente. Esta es la primera y más importante herramienta al luchar por la pureza.
2. Ora por fuerza
Dios es grande, poderoso, fuerte y gobernador de toda la creación. Necesitamos clamar a Él por medio de la oración y pedirle protección, fuerza y valentía. Nos ha dado acceso a Él por medio del Espíritu Santo y debemos aprovecharlo. Isaías 40:28 nos recuerda cuán grande es Él. «¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Dios eterno, el SEÑOR, el creador de los confines de la tierra no se fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable» (Is 40:28). Cuán maravilloso es tener el privilegio de orar a ese Dios. Hagamos de la oración una parte de nuestra lucha diaria por la pureza.
3. Toma tu escudo de la fe
Estamos en una batalla, chicas. Necesitamos la armadura de Dios y necesitamos nuestros escudos de la fe. «Sobre todo, tomen el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno» (Ef 6:16). Amo cómo este artículo describe la importancia del escudo de la fe:
Nos rendimos ante la tentación cuando creemos que lo que tiene que ofrecer es mejor que lo que Dios ha prometido. La fe nos recuerda que, aunque el cumplimiento de la promesa de Dios no es inmediatamente visible para nosotros, Dios es fiel a su Palabra. Cuando Satanás intenta llenarnos de duda o nos tienta con gratificación inmediata, la fe reconoce el engaño de sus tácticas y rápidamente extingue los dardos (Artículo completo aquí [disponible solo en inglés]).
 4. Confiesa cuando falles
Cuando falles, clama a Jesús y pide su perdón. No lo escondas bajo la alfombra para continuar y, por favor, no te revuelques en la vergüenza. Reconoce tu pecado ante Dios y pide su perdón humildemente. «Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad» (1 Jn 1:9). Si confiesas, Él perdonará. Encuentra consuelo, fuerza y paz en esa verdad.
5. Deshazte del mal
No puedo decirte cuán importante es este punto. Cuando era más joven fui desafiada a deshacerme del mal en mi vida. El mal es cualquier cosa que me tiente a caer o a rendirme ante la tentación. Busqué (en muchas ocasiones) en mi habitación y boté cualquier libro, video, revista, etc. que no me estaba ayudando en mi lucha por la pureza. Puedo animarte a hacer lo mismo. Piensa en todo en tu vida (personas a las que sigues en las redes sociales, películas, revistas, amigas, programas de televisión, etc.) y quita cualquier cosa que te esté causando problemas en tu lucha por la pureza.
6. Llena tu mente de bien
Sé súper intencional en llenar tu mente con cosas que promuevan la pureza en tu vida. Lee libros cristianos sólidos, escucha podcasts de Aviva Nuestros Corazones, escucha música cristiana con letras sólidas, [si lees inglés] descarga la revista Set Apart Girl y léela. Consigue recursos cristianos fuertes y llena tu mente de bien.
7. Encuentra un grupo fuerte de chicas
Las amistades piadosas han sido, y continúan siendo, una gran bendición en mi vida. Mi grupo cercano de amigas me ha desafiado, animado y continuamente me apunta a Cristo. No puedo enfatizar más que busques una o dos chicas piadosas que sean ese ánimo para ti. «Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor pago por su trabajo. Porque si uno de ellos cae, el otro levantará a su compañero; pero ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante! Además, si dos se acuestan juntos se mantienen calientes, pero uno solo ¿cómo se calentará? Y si alguien puede prevalecer contra el que está solo, dos lo resistirán. Un cordel de tres hilos no se rompe fácilmente» (Ec 4:9-12).
8. Rinde cuentas
Por favor, por favor, por favor, no intentes pelear tus batallas sola. Busca una mujer piadosa mayor que pueda darte sabiduría, consejo y con quien puedas rendir cuentas en tu lucha por la pureza. La Biblia nos instruye a andar en sabiduría. No puedo animarte más a buscar a una persona sabia que pueda acompañarte en tu viaje. «El que anda con sabios será sabio, pero el compañero de los necios sufrirá daño» (Pr 13:20).  Y acabamos Espero que hayas sido animada y desafiada por estas ocho estrategias.
Este artículo fue publicado originalmente en GirlDefined.
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Cómo vivir con propósito como una chica soltera
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Cómo vivir con propósito como una chica soltera

Largos años de soltería parecen ser una tendencia cada vez mayor en nuestra cultura. Debido a una variedad de razones, la mayoría de los hombres y de las mujeres jóvenes no se están casando tan rápido como quisieran. Como una mujer que no se casó hasta los treinta años, puedo identificar las luchas, los dolores y las dificultades que acompañan a aquellos años extra de soltería no deseados. Aunque no viví esos años de soltería perfectamente, aprendí un par de cosas que fueron extremadamente beneficiosas para mí durante ese tiempo. Ya sea que estés soltera o casada, estos consejos te animarán (o te ayudarán a animar a las solteras que conoces) a vivir con intención y propósito durante ese tiempo.

Cinco estrategias para vivir con propósito como una chica soltera:

1. No veas la soltería como un estado «intermedio»
Definitivamente, hubo momentos en mi propia vida de soltera en los que veía los años de soltería como una etapa que debía «soportar». Veía al matrimonio como lo bueno y la soltería como lo malo. Quería que la etapa de la soltería terminara lo antes posible para que pudiera avanzar en la vida y ser un adulto real y con propósito. Afortunadamente, Dios me ayudó a ver que la soltería no es una etapa «intermedia» que debía soportar, sino que una etapa importante y valiosa de la vida. Quiero animarte, mujer soltera, a abrazar esta etapa de la vida. Dios te tiene en esta etapa por una razón. No desperdicies estos valiosos años queriendo que el matrimonio aparezca en tu camino. Aprovecha el tiempo que Dios te ha dado y disfruta al máximo esta etapa.
2. Sal de tu burbuja de amigos solteros
En nuestra sociedad, existe una gran presión con quedarte en tu propio grupo de gente. Los adolescentes con los adolescentes; los universitarios con los universitarios; los solteros con los solteros; los casados con los casados; los ancianos con los ancianos. No existe un solo grupo que los mezcle todos. Personalmente, creo que esto es una manera de pensar terrible. En lugar de restringir tus grupos de amigos a solo solteros, intenta mezclarlos un poco. Pasa tiempo invirtiendo en aquellas que son menores que tú. Pasa tiempo con tus abuelos o con parejas de ancianos de tu iglesia. Pasa tiempo con familias jóvenes o con matrimonios que han estado casados por muchas décadas. Sal de tus grupos normales de amigos y comienza a invertir y a beneficiarte de aquellos que están en etapas diferentes a la tuya.
3. Escoge la gratitud durante esta etapa
En ninguna parte de la Escritura vemos que se les dé a los solteros un «pase» especial para vivir en descontento e ingratitud. Dios nos ordena a dar gracias en todo, a pesar de nuestras circunstancias. «Estén siempre gozosos. Oren sin cesar. Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús» (1Ts 5:16-18). La gratitud es una decisión; es algo que tienes que decidir hacer, pese a cómo te sientas. Me encanta como Nancy Leigh Demoss lo dice en su libro, Sea agradecido:

He aprendido que en cada circunstancia de mi vida, puedo decidir responder de una de las siguientes maneras: me puedo quejar o ¡puedo alabar! Y no puedo alabar sin dar gracias. Simplemente no es posible. Cuando decidimos alabar y dar gracias, especialmente en medio de circunstancias difíciles, hay una fragancia, un brillo que mana de nuestra vida que bendice al Señor y a los demás. 

4. Usa estos años de soltería para la gloria de Dios
Las personas solteras tienen mucho potencial para impactar en el Reino de Dios. Normalmente, los solteros tienen energía, juventud, flexibilidad y tiempo para ser usados de maneras en que los casados no pueden. En lugar de estar de brazos cruzados esperando que «el indicado» se atraviese en tu camino, vivamos con propósito e intencionalidad. Aprovecha esta etapa increíblemente única y vive con la eternidad en mente. Como escribí en mi libro, Una chica definida por Dios: el diseño radical de Dios para la belleza, la feminidad y la identidad: «Cuando la eternidad llegue, solo importarán las cosas que hiciste por Cristo». Decidamos ser hombres y mujeres solteros que viven verdaderamente con eso en mente.
5. Busca activamente oportunidades para servir
Existe tanta necesidad en nuestras iglesias y comunidades que necesitan desesperadamente ser suplidas. Hay chicos y chicas jóvenes que necesitan modelos a imitar y mentores piadosos. Existen ancianos en necesidad de amor y compañía. Hay mamás solteras a las que les vendría realmente bien ayuda en un millón de maneras. No toma tiempo encontrar una necesidad. Los solteros necesitan buscar activamente oportunidades para servir. Los solteros necesitan dejar de esperar que Dios les traiga oportunidades a la puerta de sus casas y deben comenzar a hacer grandes esfuerzos para amar y servir a aquellos que Dios ha puesto a su alrededor. Te desafío a ser una soltera (o a animar a las solteras que conozcas) que vive con propósito e intención durante esta etapa. No esperes a que «el pasto más verde» se atraviese en tu camino. Decide vivir cada día para la gloria de Dios. En mi libro, El amor definido por Dios: el diseño radical de Dios para las relaciones duraderas, profundizo en cinco estrategias adicionales que me ayudaron a florecer como una mujer soltera. Si quieres profundizar más en este tema y aprender cómo disfrutar y amar verdaderamente esta etapa, adquiere una copia de El amor definido por Dios y lee los capítulos 8 y 9. ¿Cuál de las cinco estrategias necesitas aplicar más en tu vida en este momento?
Este artículo fue publicado originalmente en GirlDefined.
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La lujuria también es un problema de chicas
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La lujuria también es un problema de chicas

Me metí en la cama y apagué la luz de la lámpara. Era tarde y estaba cansada, pero eso no evitó que leyera mi género favorito de libros: novelas cristianas de romance. Justificaba mis acciones y me convencía a mí misma de que eran inocentes y limpias. ¿Qué daño podrían hacer? Me devoré estos libros uno por uno, volviendo a leer las escenas extra «sabrosas» una y otra vez. Me ponía en los zapatos de los personajes e imaginaba que la historia era la mía. Como chica soltera y en la secundaria, imaginaba que yo era la chica a la que cortejaban, buscaban y enamoraban. Cuando la historia terminaba, me quedaba en la cama y creaba mi propia historia. Las fantasías continuaban en mi mente y consentían mis pensamientos. Le permití a mi mente permanecer en lugares que sabía que eran cualquier cosa menos puras y santas.

Mi corazón estaba lleno de lujuria

La temporada de novelas de romance en mi vida comenzó alrededor del noveno grado y continuó por un par de años. Seguía convenciéndome a mí misma que no era un gran tema. Quería creer que las palabras «novelas cristianas de romance» en la contratapa del libro hacía que estos libros estuvieran bien. Buenos, puros y santos. No lo eran; y yo lo sabía. Sabía que estaba usando estos libros para «despertar el amor» en mi corazón y estaba escogiendo codiciar historias que no eran las mías. Usaba estos libros para satisfacer los anhelos por intimidad sexual que deseaba.

No creas la mentira de que la lujuria es un problema «solo de chicos»

Creo que nosotras, como mujeres cristianas, sabemos que la lujuria es nuestro problema. Conocemos nuestros corazones: vemos lo que hay dentro; vemos los lugares a los que van nuestros pensamientos en la noche; vemos los libros que leemos; las páginas web que visitamos; las fotografías que enviamos; los chicos con los que conversamos. Sabemos que tenemos problemas del corazón. Los chicos no son los únicos que luchan, nosotras también lo hacemos. En nuestro nuevo libro, Sex, Purity, and the Longings of a Girl’s Heart [Sexo, pureza y los anhelos del corazón de una chica], encuestamos alrededor de 450 de ustedes y les hicimos preguntas en profundidad sobre sexo, pureza, lujuria y mucho más.

Esto es lo que un par de mujeres cristianas tenían que decir sobre la lujuria:

La lujuria es algo con lo que lucho diariamente. La lujuria ha sido una lucha tanto en mi soltería como en mi relación amorosa. La lujuria es un problema con el que casi todas las chicas luchan, pero se habla tan poco sobre esto en la iglesia. La lujuria es un tema del que no se habla, no se aborda o no se enseña. Nosotras, las chicas, estamos confundidas y frustradas. Necesitamos que alguien nos hable francamente sobre esto, nos ayude a entender lo que la Biblia dice sobre este tema y a ver cómo podemos vivir vidas puras ante el Señor, tanto física, mental como emocionalmente.

¡Sabemos que la lucha es real!

No se trata de saber, se trata de lidiar con ella. Se trata de cambiar el tono de la conversación, levantar nuestras manos y decir: «¡nosotras también necesitamos ayuda! ¡La lujuria también es un problema de chicas!». Sé que la iglesia no ha hecho un gran trabajo para ayudar a las mujeres en esta área. El silencio respecto al tema de «mujeres luchando contra la lujuria» ha estado en un silencio terrible. En lugar de permitir que el silencio nos mantenga en esclavitud a nuestro pecado, necesitamos reconocer nuestras luchas y comenzar a buscar ayuda. No permitas que el silencio te convenza de que tú eres la única mujer que lucha con esto. No es así. No estoy luchando sola. Esto es porque, remontándonos al comienzo de Génesis, Dios creó a Adán y a Eva como seres sexuales. Hoy en día, nosotras también somos seres sexuales. Sí, hombres y mujeres tienen diferencias, pero ambos géneros son completamente sexuales. Eso significa que tanto hombres como mujeres experimentan deseo sexual. Ambos géneros enfrentarán sus propias tentaciones hacia la lujuria.

Sin embargo, ¿Qué es la lujuria exactamente? Definámosla rápidamente

En nuestro libro, Sex, Purity, and the Longings of a Girl’s Heart [Sexo, pureza y los anhelos del corazón de una chica], usamos una cita del pastor John Piper para descomprimir esta palabra. Él describe el asunto de la siguiente manera:
El deseo sexual es bueno en sí mismo. Dios lo creó en el principio y tiene su lugar apropiado. Sin embargo, fue hecho para ser gobernado, regulado o guiado por dos asuntos: el honor hacia la otra persona y la santidad hacia Dios. La lujuria es en lo que se convierte el deseo sexual cuando ese honor y esa santidad no están presentes.
Simplemente, me encanta cómo él descomprime esta palabra. Él dice que la lujuria es la ausencia de honor y de santidad. Tiene que ver con hacer algo en tu mente hacia otra persona que no los honra. Es permitir que tu corazón entre a lugares que no tienen santidad hacia Dios. Con esa simple definición en mente, ¿alguna vez has sentido lujuria? ¿Alguna vez has tratado a alguien con esa falta de honor? ¿Alguna vez has permanecido en cosas que escasean de santidad hacia Dios? Eso es exactamente lo que me sucedió durante ese tiempo de novelas románticas.

Me faltaba honor; me faltaba santidad: estaba en lujuria.

Quisiera animarte a ser honesta respecto a tus propias luchas con la lujuria. No importa si parecen muy pequeñas o muy grandes. Toma en serio la mortificación de la lujuria en tu corazón.

A continuación les dejo dos pasos simples que puedes dar para comenzar el proceso:

  1. Confiésale tus pecados a Dios. Comienza ante todo llevándole este pecado a Dios y pidiéndole su perdón. Él promete que si se lo pedimos, Él nos perdonará.
  2. Saca a la luz tu lujuria. No mantengas esto en secreto. No des la batalla sola. Encuentra una mujer mayor piadosa y cuéntale lo que está pasando. Saca esto a la luz y pídele ayuda para encontrar tu libertad.
Este artículo solo escarba la superficie de este tema. Es por eso que Kristen y yo escribimos juntas el libro Sex, Purity, and the Longings of a Girl’s Heart [Sexo, pureza y los anhelos del corazón de una chica]. Dedicamos un capítulo completo al tema de la lujuria. Si esto es algo con lo que estás luchando, te animo a que obtengas el libro [disponible solo en inglés por ahora]. ¿Cuáles son tus pensamientos de la lujuria? ¿Ha sido (o es) una lucha en tu propia vida?
 Publicado originalmente en el sitio Girl Defined. Usado con permiso.
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Diez consejos para mantener tu corazón enfocado en Jesús
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Diez consejos para mantener tu corazón enfocado en Jesús

Pareciera que todo en este mundo intenta distraernos de enfocarnos verdaderamente en Jesús. Las redes sociales, las películas, los amigos, los deportes, la escuela, el trabajo, etc. Aunque esas cosas no son necesariamente dañinas en sí mismas, parece que muchas de nosotras nos hemos obsesionado con todo, menos con nuestra relación con Dios.

Soy tan culpable como las demás.

Admito que es muy difícil mantener el corazón enfocado en Jesús. Me distraigo y no vivo por lo que realmente importa; sin embargo, no quiero que esta sea mi historia. Estoy segura de que tú tampoco. Para ayudarnos a pelear la batalla y trabajar intencionalmente en nuestra relación con Dios, quisiera sugerir diez consejos. Estas son diez ideas que pueden ayudarnos en nuestra búsqueda de tener un corazón verdaderamente enfocado en Cristo.

Este Salmo es una hermosa descripción de cómo se ve realmente estar enfocada en Jesús.

Salmo 42:1: Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía.
Esa es mi oración: que cada una de nosotras haga de este versículo el clamor de sus corazones; que estén dispuestas a hacer lo que sea necesario para hacer de Cristo su único y verdadero deseo.

Diez consejos para mantener tu corazón enfocado en Jesús

1. Sumérgete en la Palabra
Este es, por lejos, el consejo más importante de todos: debemos sumergirnos en la Palabra de Dios.
Hebreos 4:12 dice: «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón».
Necesitamos tomar la Palabra de Dios seriamente. Necesitamos apartar tiempo para ella en nuestras vidas. Necesitamos cavar, estudiar, buscar y priorizar encontrar la verdad en nuestras vidas.
2. Ora, pidiendo fortaleza
No tienes que hacer esto sola. Dios es el único que te dará la fortaleza para vivir para Él y para ser fiel hasta el final. No tienes que seguir a las multitudes. No tienes que ceder ante la presión de los demás. Puedes, por la gracia de Dios y el poder del Espíritu Santo en ti, seguirlo incondicionalmente. Toma un tiempo para orar y pedirle a Dios que te fortalezca. Pídele a Dios que te dé valentía; que te haga una mujer valiente para su gloria.
3. Busca una mentora para que te ayude
Mantener tu corazón enfocado en Cristo no es cosa fácil. Luchamos contra nuestros propios corazones así como con el enemigo (Satanás). Necesitas valorar el estado de tu corazón y luchar por él. No pasees por la vida con despreocupación pensando que simplemente escogerás la verdad, pues no lo harás. La Biblia llama específicamente a las ancianas a enseñar a las jóvenes. Vemos en Tito 2 que este es el buen diseño de Dios para las mujeres jóvenes. Podemos aprender la verdad de mujeres piadosas que van más adelante en la vida. Necesitamos su ayuda.
4. Confiesa cuando pecas
No tenemos que temer confesar nuestros pecados a Dios. Él no es un gran Dios malo que está en el cielo esperando abalanzarse sobre nosotras cada vez que fallamos. Él nos ama y promete perdonarnos si le pedimos perdón.
Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad (1Jn 1:9).
Cuando peques (todas lo haremos hasta el día en que muramos), tómate el tiempo de confesarlo a Dios y de arrepentirte. Puedes confiar en que Dios te perdonará cuando le pidas perdón.
5. Deshazte de las mentiras
Esto es complicado. Si realmente quieres mantener tu corazón enfocado en Cristo, no continúes escuchando y haciendo cosas que están llenas de mentiras. Cosas que son opuestas a la Palabra de Dios. Cosas que mantienen tu mente enfocada en el yo y en lo temporal. Ponte seria respecto a tomar esto con seriedad y deshazte de lo que sea que esté alimentando las mentiras en tu vida. Eso podría significar encontrar nuevas amigas, cambiar de trabajo, eliminar cuentas de redes sociales, bloquear ciertos números o deshacerte de cierta música o programas, etc. Si realmente quieres mantener tu corazón enfocado en Cristo, tienes que tomarlo en serio.
6. Llena tu mente con la verdad
Por otro lado, necesitamos reemplazar esas mentiras con verdades. Efesios 4:22-24 habla sobre la importancia de despojarse de lo malo, renovar tu mente en verdad y vestirte de bien. Existen muchos recursos maravillosos para ayudarnos a llenar nuestra mente con verdad. Puedes leer libros cristianos que son bíblicamente sanos. Tenemos tres con los que puedes empezar: El amor definido por Dios; Una chica definida por Dios; La sexualidad definida por Dios: el diseño radical de Dios para el sexo, la pureza y los anhelos del corazón. Puedes reemplazar tu inservible música con música moderna de adoración cristiana. Asiste a una conferencia cristiana para ayudarte a crecer en tu fe. La meta es dar pasos prácticos para llenar tu mente y tu corazón con la verdad. Comienza avivando tu pasión por lo que Dios dice que es bueno y correcto.
7. Encuentra una comunidad sólida
¡Esto es TREMENDO! Las amistades y la comunidad tienen el impacto más grande en nuestras vidas. Mi papá solía decir: «muéstrame tus dos mejores amigas hoy y te mostraré quién serás mañana». Esa afirmación es tan cierta. Somos seres influenciables. Llegaremos a ser como las personas con las que pasamos tiempo. Toma en serio tus amistades. Si estás en una comunidad o grupo de amigos que no te está acercando más a Cristo, te animaría encarecidamente a que comiences a buscar un nuevo grupo. Necesitas buscar proactivamente un grupo de amigos que amen genuinamente a Dios y te acerquen a Él.
8. Rinde cuentas
Si verdaderamente quieres mantener tu corazón enfocado en Cristo, te animo a rendir cuentas. Eso podría verse como rendir cuentas uno a uno (alguien con quien mantenernos en el buen camino respecto a las cosas que tú sabes que se supone que deberías estar haciendo) o podría verse como un grupo pequeño en tu iglesia. La meta es encontrar una persona piadosa (o personas) que pueda entrar a tu vida y hablar la verdad. Ellas pueden corregirte amorosamente cuando vean que te estás desviando del camino. La rendición de cuentas es una ventaja valiosa para tu vida. Estas personas son las que realmente pueden ayudarte a convertirte en la persona del futuro que quieres ser.
9. No mires por segunda vez
Es tiempo de cortar la tentación de raíz. Piensa en Eva y el fruto en el Jardín. ¿Qué le pasó a ella? Ella sabía dónde estaba el fruto y fue hacia él. Ella persistió en estar en su presencia. Miró por segunda vez y fue engañada. No mires por segunda vez. Si eres tentada a ver porno, no sostengas tu teléfono en tus manos, mirando fijamente la pantalla. Tira tu teléfono lejos de la habitación y llama a una amiga piadosa para que ore por ti. No persistas de cara a la tentación. Mientras más puedas evitar «mirar por segunda vez», más evitarás rendirte a la tentación.
10. Reconoce que la vida es una batalla espiritual
Esto es lo fundamental. Necesitamos reconocer que estamos en una batalla espiritual. No podemos vivir la vida como si no estuviéramos en una batalla. Si lo hacemos, seremos vencidas. Es tiempo de tomar la vida espiritual más en serio. Es tiempo de valorar nuestra relación con Dios. Es tiempo de tomar seriamente nuestras vidas y valorarlas como si importaran para la eternidad, porque realmente es así. ¿Y tú? ¿En cuál de estos diez consejos necesitas trabajar más?
Este recurso fue publicado originalmente en GirlDefined.