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Título original en inglés: “‘Not Tonight, Dear’… Men Rejected


Los hombres se sienten miserables cuando lidian con el rechazo.

Para las mujeres tampoco es fácil; sin embargo, al menos, tienden más a hablar sobre esto o son lo suficientemente vulnerables para entristecerse. Los hombres tienden a quedarse en silencio o a enojarse.

Quiero abordar el tema del rechazo sexual (esposas que parecen rechazar el acercamiento sexual de sus esposos), pero primero, les daré una ilustración para prepararnos.

Durante los primeros cinco a diez años de nuestro matrimonio, Sheri y yo tuvimos nuestro conflicto más intenso cuando fuimos a visitar a sus padres. El conflicto siempre daba vueltas en torno a mi sensación de ser rechazado. Sheri tiene cinco hermanos y cuando visitábamos a sus padres, siempre había un par de hermanos junto a sus familias allí también. Como no los habíamos visto en un año, ella (y yo) estaba entusiasmada con pasar tiempo junto a ellos. Pero, en cierto punto, sentía que ella quería pasar más tiempo con ellos que conmigo. Esto podría haber sido cierto dada la poca frecuencia con la que ella veía a sus hermanos y hermanas, pero, de todas formas, me lo tomaba personal.

Mis reacciones fueron infantiles. Era como si buscara que ella me acariciara la espalda y me dijera: «Oh, Eddie, no seas bobo. Te amo más que a nadie. Cancelaré todos mis planes familiares de mañana y pasaré el día solo contigo». O aún mejor: «¿¡estás bromeando!? Estoy casada con el supremo bombón del mundo. Te adoro…».

Estoy agradecido de que el Espíritu sea muy poderoso y ahora mis respuestas rara vez se ven así de penosas. Soy capaz de decir: «echo de menos no poder hablarte durante el día. Intentemos dar un paseo esta tarde». Esto es fruto de una enorme santificación.

Ahora, veamos una experiencia más difícil de rechazo.

He conversado con varios hombres que tienen la sensación de que el interés sexual en el matrimonio debiera ser, en líneas generales, equivalente (ambos, marido y mujer deberían tener un deseo sexual similar por el otro). Los hombres normalmente están dispuestos a aceptar que podrían tener un poco más de deseo sexual que sus esposas, pero cuando esas diferencias son extremas, ten cuidado. Los hombres se sentirán rechazados.

«¿Por qué nunca tomas la iniciativa y me preguntas si quiero tener sexo?». Sé que muchos esposos les han dicho esto a sus esposas y sospecho que muchos más lo piensan.

Ciertamente, las mujeres pueden sentirse como objetos sexuales, y ese es un asunto importante, pero, por un momento, consideremos a los hombres rechazados.

Un esposo se encuentra en un lugar muy vulnerable cada vez que le pregunta a su esposa si pueden tener intimidad sexual. Si se percibe resistencia, se tomará como rechazo. Quizás la esposa realmente tiene un dolor de cabeza o tal vez solo está agotada, pero será difícil para el esposo resistir el impulso de tomarlo como algo personal.

Decir «no» a los acercamientos de un esposo es tremendo en un matrimonio. Una esposa piadosa ciertamente puede decir que «no», pero siempre estará alerta a la manera en que su esposo reciba la respuesta. La comprensión y la compasión pueden ir lejos en esos momentos.

Hombres, si reaccionan con silencio o enojo, significa que tienen un problema. En cualquier momento que piensen: «tengo el derecho dado por Dios a tener sexo con mi esposa», esperen caer y fallar. Apunta, en cambio, a la gran santificación que diría: «¿podemos hablar sobre lo que te pedí respecto a si podríamos tener intimidad [y no te estoy pidiendo que lo tengamos ahora]? Me sorprende que esos sean momentos realmente difíciles para mí. Sé que a veces no es un buen momento, pero tiendo a tomar el “no” o incluso el “más tarde” como un rechazo y no quiero hacer eso».

Esas conversaciones pueden ser peligrosas, especialmente si una esposa las usa como una oportunidad para hablar sobre cómo ella se siente más como un cuerpo que como una persona para su esposo. Sin embargo, cuando un deseo por amar a otra persona y buscar la unidad en la relación pesa más que la sensación de derechos personales, las parejas normalmente pueden llegar a soluciones creativas.

Este artículo fue traducido íntegramente con el permiso de The Christian Counseling & Educational Foundation (CCEF) por María José Ojeda, Acceso Directo, Santiago, Chile. La traducción es responsabilidad exclusiva del traductor.

Esta traducción tiene concedido el Copyright © (23 de septiembre, 2021) de The Christian Counseling & Educational Foundation (CCEF). El artículo original titulado “‘Not Tonight, Dear’… Men Rejected” Copyright © 2013 fue traducido por María José Ojeda, Traductora General, Acceso Directo. El contenido completo está protegido por los derechos de autor y no puede ser reproducido sin el permiso escrito otorgado por CCEF. Para más información sobre clases, materiales, conferencias, educación a distancia y otros servicios, por favor, visite www.ccef.org.

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Dr. Edward Welch
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Dr. Edward Welch

Dr. Edward Welch es consejero y miembro de la facultad de The Christian Counseling and Education Foundation (CCEF). Él ha hecho consejería por más de treinta años y ha escrito ampliamente sobre depresión, temor y adicciones. Es autor de Cuando la gente es grande y Dios es pequeño y de Lado a lado: andando con otros en sabiduría y amor. Él y su esposa, Sheri, tienen dos hijas que están casadas y ocho nietos. En su tiempo libre, Ed disfruta pasar tiempo con su esposa y su familia extendida y tocar su guitarra.
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