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Nota del editor: esta es la respuesta a una de las diferentes preguntas que los oyentes del podcast Ask Pastor John le hacen al pastor John Piper.

Las parejas jóvenes enfrentan muchas preguntas. ¿Pueden usar métodos anticonceptivos? ¿Deberían? ¿La esposa puede ser el sostén de la familia en este tiempo? ¿Debería? Parejas jóvenes enfrentan preguntas como estas en los años de transición entre que terminan la universidad y comienzan sus carreras profesionales. El correo electrónico que recibí es de un joven.  

«¡Hola pastor John! Soy estudiante de penúltimo año de pregrado con planes de ir a la facultad de medicina cuando me gradúe. Mi novia y yo hemos estado en una relación por cinco meses y estamos considerando seriamente casarnos. Tenemos el apoyo de nuestra comunidad de la iglesia, hemos preservado nuestra pureza física y ambos somos cristianos creciendo en madurez. Al ir a la facultad de medicina, no seré capaz de sustentar económicamente a mi familia por al menos cuatro años si mi novia y yo nos casamos. Mis dos preguntas son: (1) ¿Honra a Dios que una pareja en esta situación use métodos anticonceptivos? (2) ¿Sería incorrecto casarnos sabiendo que mi novia siente que su principal llamado es ser esposa y madre y que no será capaz de hacer esto por los cuatro años que yo esté en la facultad de medicina? ¿Qué consejo le darías a una pareja en esta situación?». 

Decidir esperar

Bien, sería un hipócrita si no te contara nuestra historia para luego arrepentirme y pedirte que hagas algo diferente o afirmarla y recomendarla por razones bíblicas. Así que, aquí voy:

En primer lugar, quiero alabar a Dios porque tienes una comunidad de iglesia muy fuerte y que te importa lo que ellos piensan de tu relación. Alabo a Dios porque han preservado su pureza sexual. Qué gran evidencia de la gracia y del poder de Dios en tu vida. Provoca que mi corazón cante.

Noël y yo comenzamos sobre una base similar de gracia soberana. Nos casamos justo después de haber salido de la universidad, y yo estaba iniciando, en ese momento, seis años más de universidad (tres años de seminario y tres años de trabajo doctoral). Noël no tenía aspiraciones profesionales a excepción de estar junto a mí y acompañarme en el llamado de Dios en mi vida, tener hijos, hacer un hogar para ellos y hacer un hogar para mí. Su principal deseo era unirse a mí en cualquier dimensión de nuestro ministerio que fuera adecuado para sus dones. Esto suena familiar a tu situación.

A medida que conversamos esto y buscamos sabiduría en la Escritura, nos pareció que por un tiempo, sería bueno para los propósitos a largo plazo de Dios en nuestras vidas posponer tener hijos. Así que tomamos pasos para evitar el embarazo (espero que sin ningún componente abortivo). La razón por la que digo espero es porque yo era tan ignorante a fines de los sesenta y principios de los setenta. Era muy ignorante; era tan ingenuo en ese tiempo que quizás no tomamos todas las precauciones necesarias que debimos para asegurarnos de que la manera en que estuviéramos evitando la concepción haya sido realmente no abortiva. Tiemblo por lo que podríamos haber hecho sin saber. Pero nadie necesita cometer ese error en ignorancia hoy.

Sostén de la familia

Ahora, de igual manera, conversamos y buscamos sabiduría en la Escritura para saber si Noël podría ser el principal sostén de la familia por un tiempo. Nos parecía adecuado que ella fuera nuestro principal sustento económico por un tiempo, al yo proveer algunos ingresos por ser ayudante de enseñanza. Los abarrotes nos costaban unos $10 dólares a la semana y nuestra pequeña casa en Pasadena costaba $75 dólares al mes; y nos gustaba.

Nos las arreglábamos. No teníamos ahorros y casi no teníamos deuda. Digo casi porque hubo un pequeño momento en el que pedí $1.500 dólares al final del semestre. Fui y tomé un préstamo universitario, el que devolví al dividirlo en dos por un trato especial que ellos tenían. Así que no quiero decir sin deudas, sino que casi sin deudas.

Tomar riesgos

Cuando nos dirigimos a la escuela de postgrado en Alemania, y aunque Noël había conseguido trabajo en European Exchange (hasta ese momento había trabajado por tres años; era el principal sostén de la familia a lo largo de todo mi tiempo en el seminario) ambos comenzamos a sentir, en ese momento, en nuestro cuarto año de matrimonio, que seguir posponiendo los hijos era algo que no deseábamos. Queríamos hijos y no podíamos seguir esperando seis años más. Tan solo no nos parecía bien.

Así que nos deshicimos de los anticonceptivos y, ¡bum!, nos embarazamos casi inmediatamente. No teníamos un plan claro. Ninguno. Ya sea que consideres esto sabio o no, lo haría de nuevo. No teníamos un plan claro respecto a cómo sustentarnos o pagar la escuela de posgrado. Podrías pensar que eso fue imprudente. No obstante, llegan momentos en tu vida —quiero ser cuidadoso con esto—, no diré que es la norma y que siempre tienes que actuar de esta misma manera, pero hay momentos en la vida cuando piensas que vale la pena el riesgo. Parece ordenado por Dios. No aseguras que sea infalible, simplemente parece lo correcto.

Solo sabíamos que parecía correcto en ese momento avanzar con una familia. Con siete meses de embarazo, Noël renunció a su trabajo. Desde entonces, nunca trabajó fuera de la casa en un trabajo regular (han pasado 46 años) por decisión propia.

La provisión de Dios

Ahora bien, no sabíamos que haríamos económicamente, así que oramos fervientemente por sabiduría y provisión. Sonó el teléfono una tarde y mi profesor Leonhard Goppelt dijo: «Herr Peeper» —él me llamaba así— «un estudiante de África tenía una beca de la iglesia del estado de Bavaria, pero no podrá venir. ¿Te gustaría recibir esta beca? Es solo para estudiantes extranjeros y puesto que estás casado, serán 770 marcos alemanes al mes».

Quedé pasmado; tan solo temblaba. «Uh, sí, nos encantaría, nos encantaría tomarlo». Y desde ese día hasta el final de nuestros estudios, esos 770 marcos alemanes al mes cubrieron nuestros gastos. Llegamos a nuestros estudios doctorales sin dinero en el banco y volvimos a casa sin dinero en el banco. Sin embargo, no teníamos deuda. Y nuestro bebé nació en Alemania.

Ahora, por supuesto, que lo hayamos hecho de esa manera no hace que sea correcto. No obstante, pienso que hacerlo así puede ser correcto si tu corazón es correcto y si estás confiando en las promesas de Dios y buscando ser santo en todo lo que haces, con una visión de glorificar a Cristo en todo.

Métodos anticonceptivos

Permíteme decir una palabra sobre las circunstancias en las que sería correcto usar métodos anticonceptivos (o control de natalidad mejor dicho). He hecho episodios de Ask Pastor John [Pregúntale al pastor John]: «¿Deben los cristianos usar la píldora anticonceptiva?» y «¿Es pecado el método anticonceptivo permanente?» Puedes encontrarlo en la página web de Desiring God [disponibles en inglés].

Lo esencial del argumento es esto:

  1. Según 1 Corintios 7:2-5, las relaciones sexuales en el matrimonio no son solo para hacer bebés. Tan glorioso y bendecido como es, el sexo tiene otros propósitos. Ese es el primer paso en la discusión.
  2. Tener hijos en el matrimonio es normativo y bueno de la misma manera que casarse es normativo y bueno. Génesis 2:18 dice: «No es bueno que el hombre esté solo». Es normativo. Sin embargo, Pablo dice que podrían existir miles de razones para no casarse (1Co 7:32-35), infiero que, de igual manera, existen miles de razones para posponer el embarazo; no solo razones egoístas. Si es egoísmo, no debes posponerlo.

Un tiempo de trabajo

Ahora, con respecto a que Noël trabajó siendo el sostén de la familia por un tiempo, consideramos que eso fue un tipo de extensión de dos realidades bíblicas. Una es que las mujeres en la Biblia, y a lo largo de toda la historia, estaban casi siempre completamente comprometidas a hacer del campo una empresa sustentable o cualquier otro negocio familiar que sustentara a la familia. Solo lee Proverbios 31. Nadie es un perezoso en esta familia. Se requiere que todos participen para hacer que el negocio de nuestra familia funcione, para poner pan en la  mesa.

La otra realidad es que en miles de situaciones un esposo podría estar muerto o incapacitado, lo que significa que el sustento de la familia recae en cada persona que tiene un cuerpo capacitado, especialmente en la mamá. Nuestro pensamiento era que mis estudios, ese pequeño tiempo, era esencial para el negocio a largo plazo de la familia como la concebimos.

Noël vio ese tiempo, en el cual ella era el principal sostén de la familia, como parte del esfuerzo unido general que estábamos haciendo juntos para crear un hogar que pensamos que Dios nos estaba llamando a largo plazo, conmigo como el sostén de la familia. Pienso que el esposo como sostén de la familia es normativo como parte de lo que significa ser la cabeza del hogar en el liderazgo, la protección y la provisión.

Por tanto, espero que esto ayude a darte al menos un destello del esfuerzo de una pareja falible para andar en la verdad.

John Piper © 2019 Desiring God. Publicado originalmente en esta dirección. Usado con permiso.
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John Piper

John Piper es fundador y profesor de desiringGod.org y rector de Bethlehem College & Seminary. Por 33 años, sirvió como pastor de la Iglesia bautista Bethlehem en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros, dentro de ellos se encuentran: Sed de Dios: meditaciones de un hedonista cristiano, y más recientemente, Por qué amo al apóstol Pablo: 30 razones.
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